mente

27May 2019


Autor: Salud

Desgraciadamente, mucha gente asocia el acudir al psicólogo con la locura o con tener un problema mental. Nada más lejos de la realidad, acudir al psicólogo con frecuencia nos puede permitir a ayudar a superar toda una serie de problemas o bien para ayudarnos a ver las cosas desde otro punto de vista. Por este motivo, acudir al psicólogo, tiene que verse como algo tan habitual, como por ejemplo una persona que acude al dentista para hacerse una revisión de sus dientes. Hoy en día, los psicólogos son más demandados en las grandes ciudades, debido a los problemas laborales y el estrés diario que se vive en estas. Afortunadamente, existen centros de calidad permiten acoger a toda clase de pacientes con premura, para ayudarlos en sus problemas cuanto antes. De esta forma, si por ejemplo buscas un tratamiento psicológico en Barcelona para ayudarte en el día a día, el centro médico Nou Barris cuenta con todo lo que puedes estar buscando.

Razones para ir al psicólogo

Uno de los mayores agravantes que puede tener un problema, es el no disponer de una persona con la que hablarlo. En este caso, el psicólogo es uno de los profesionales que mejor escucha y que además, puede ayudarte a lidiar con cualquier clase de problema con sus consejos. Si por ejemplo, sufres de dolor emocional, provocado por una pérdida familiar o cualquier otro tipo de adversidad sufrida, un psicólogo te ayudará en una gran medida, ayudándote a ver, que no te encuentras solo a la hora de enfrentarte a este problema.

El psicólogo, una ayuda en tu día a día

No todas las personas son iguales y pese a que el tiempo sana todas las heridas, el proceso de recuperación puede ser bastante largo. Un psicólogo, te servirá como apoyo en estos problemas, ayudándote a superar todas estas situaciones, liberando todas aquellas emociones que tengas reprimidas y que tengas que dar salida. De lo que se trata es que te sientas mejor contigo mismo. El mismo efecto que se consigue con una operación de cirugía estética, pero en este caso por dentro, tomando en consideración los problemas y los sentimientos.

Así mismo, siempre es importante poder enfocar los problemas desde otro ángulo a través de otro punto de vista. Muchas veces, nos encontramos enfrascados en la sociedad que nos rodea, dentro de nuestra propia burbuja, sin ser conscientes de lo que está pasando y, por lo tanto, siendo incapaces de solventar el problema. Poder contar las cosas y escuchar las opiniones procedentes de otro punto de vista, ajeno completamente a la situación, nos permitirá ver los problemas en perspectiva, encontrando una solución óptima para ellos y, por lo tanto, acortando el tiempo de recuperación.

En definitiva, un psicólogo puede ser de gran ayuda no solo para superar un problema, si no también para que aprendamos a superarlos por nuestra propia cuenta, consiguiendo un mejor estado de ánimo, proporcionándonos nuevas y renovadas energías para vivir la vida. La visita a un psicólogo, simplemente se puede justificar de tener ganas de llevar una vida mejor.

27Mar 2019


Autor: Salud

Los trastornos cognitivos alteran funciones como el aprendizaje, la memoria o la orientación. Tienen una mayor tasa de incidencia dentro de la tercera edad aunque puede darse también a edades más tempranas. Hoy desde nuestro blog de salud vamos a ver cuales son estos trastornos que afectan a la salud mental.

Qué son los trastornos cognitivos

Principales trastornos cognitivos

Los trastornos cognitivos más comunes son:

Delirium: Se manifiesta de forma aguda y a nivel global. Provoca un deterioro sobre el nivel de conciencia. Este trastorno se va agravando de forma gradual hasta llegar a afectar a los procesos mentales de pensamiento e incluso la capacidad de percepción.

Demencia: Se manifiesta como una forma de deterioro crónico de las funciones superiores. Afecta directamente a nivel intelectual y también suele mostrar alteraciones conductuales y en el estado de ánimo del paciente. Es la principal causa de discapacidad dentro de la tercera edad. Los primeros síntomas son la alteración de la personalidad y el paciente no llega a ser consciente de los mismos. A medida que el proceso evoluciona comienzan a aparecer déficit de atención que le impiden desarrollar su vida con normalidad.

Trastornos amnésicos: Suele afectar sobre todo a la memoria reciente del paciente. Los más comunes son la psicosis de Korsakoff (por deficiencia de vitamina B1), el traumatismo craneoencefálico (déficit cognitivo leve) y la amnesia global transitoria (imposibilidad de retener información y pérdida de la memoria reciente).

Cómo prevenir el deterioro cognitivo

Existen ciertas medidas que se pueden poner para prevenir el deterioro cognitivo. Hay ejercicios que nos pueden ayudar a desarrollar y fortalecer nuestras funciones cognitivas. Por ejemplo mantener ciertos hábitos que nos ayuden a ejercitar nuestra mente (juegos de lógica, lectura, ejercicios de contabilidad doméstica…).

Además, la socialización adquiere una importancia especial. Relacionarnos socialmente nos obliga a interactuar con el entorno y gestionar diferentes tipos de información de forma simultánea. Además, tratar de mantenernos al día de lo que ocurre en nuestro contexto resulta fundamental sobre todo en edades avanzadas.

Por último, es importante que se acuda a un profesional médico especializado en cuanto se perciba cualquier anormalidad por mínima que sea. Cuanto antes se inicie un tratamiento, mayores serán los daños que se puedan prevenir o solucionar.

29Ene 2019


Autor: Salud

Como ya vimos cuando hablamos de la salud mental y los principales trastornos mentales, entre ellos están los trastornos del neurodesarrollo que son aquellas alteraciones que se manifiestan a la hora de desarrollar funciones propias de la maduración del sistema nervioso.

Principales trastornos del neurodesarrollo

Tipos de trastornos del neurodesarrollo

Existen diferentes tipos de Trastornos del neurodesarrollo, como son:

Trastorno del Aprendizaje:
Afecta a la capacidad de las personas a la hora de asimilar y poner en práctica habilidades. Estos, a diferencia de lo que ocurre con las discapacidades mentales, no reflejan la inteligencia de los afectados.

Trastorno por Déficit de Atención y comportamiento perturbador.
El TDAH es uno de los trastornos más conocidos. Se manifiesta a partir de síntomas como una dificultad considerable a la hora de mantener la atención, alto nivel de distraibilidad, pérdida de metas, impaciencia fuera de lo común, tendencia a interrumpir conversaciones o actividades ajenas…

Trastorno del Lenguaje y de la Comunicación.
Pueden ser de desarrollo o bien adquiridos. Generalmente suelen ser diagnosticados más a chicos que a chicas aunque no se sabe por qué. Pueden manifestarse a partir de diferentes síntomas como mutismo, vocabulario limitado en relación a la edad o dificultad para comprender instrucciones sencillas.

Trastorno Generalizado del Desarrollo (Autismo, Síndrome de Asperger)
Es una irregularidad que se manifiesta de forma global afectando a diferentes áreas. Entre ellas la interacción social, la comunicación o intereses. Uno de los trastornos más conocidos es el trastorno del espectro autista.
Se manifiesta con una serie de dificultades en la comunicación e interacción. Algunos síntomas son los intereses obsesivos y restrictivos así como comportamientos repetitivos y reiterativos. Las personas autistas tienen dificultades para comprender conceptos abstractos y poseen una visión del mundo muy literal. El trastorno del espectro autista aglutina diferentes tipologías como el autismo de Kanner o el Síndrome de Asperger.

Trastorno de Tics.
Se manifiestan a partir de espasmos movimientos o bien palabras repentinas que se emiten de forma ininterrumpida. Las personas que sufren de este tipo de trastornos no se ven capacitadas para controlar estas manías de forma voluntaria.

Trastorno afectivo-emocional.
Es una forma de depresión en donde la variación de luz influye poderosamente. Estos cambios de luminosidad se producen de forma natural con las estaciones por lo que es común que se manifieste con mayor agresividad durante el invierno.

Trastorno de las habilidades motoras.
Se manifiesta a partir de diferentes problemas para lograr una coordinación en la ejecución de movimientos. Generalmente se suele dar en niños.

Trastorno de la Lateralidad.
Puede producirse por un trastorno neurofisiológico hereditario en el que la lateralidad no se define correctamente. De este modo el afectado utiliza la parte izquierda del cuerpo para realizar unas funciones y la parte derecha para realizar otras.