La recogida de datos personales debe adaptarse al medio utilizado y garantizar una información clara, accesible y transparente.
Los procedimientos de recogida de información pueden ser muy variados y, en consecuencia, los modos de informar a las personas interesadas deben adaptarse a las circunstancias de cada uno de los medios empleados para la recopilación o registro de los datos.
Estas son algunas de las formas más habituales de recogida de datos y, por tanto, los medios a través de los cuales es necesario informar a las personas interesadas.
La información se debe poner a disposición de los interesados en el momento en que se soliciten los datos en la web y, en todo caso, previamente a su recogida o registro.
Por ello, con el actual marco normativo de protección de datos, los formularios web deben adaptarse a las exigencias requeridas, sin olvidar el resto de información legal que debe comunicarse a los usuarios que acceden y navegan por la página web.
Cada formulario, aplicación, llamada o sistema conectado puede convertirse en un punto de recogida de datos personales. Por este motivo, es necesario analizar cada canal y adaptar la información que recibe el usuario a las características concretas del tratamiento realizado.
Se deben identificar todos los datos que puedan ser objeto de tratamiento, como nombre, apellidos, dirección, datos de salud, correo electrónico o imágenes, y analizar su necesidad en relación con la finalidad para la que se recogen.
Una vez obtenida una visión clara de los datos que vamos a tratar y de las finalidades del tratamiento, analizamos la necesidad y la proporcionalidad de dichos datos para cada una de esas finalidades.
Con esta evaluación inicial, procedemos a suministrar los textos y protocolos necesarios a su informático para que puedan ser correctamente aplicados en la página web.